El miedo y la ansiedad son parte de la vida. Puede sentirse ansioso antes de presentar una prueba o al caminar por una calle oscura. Este tipo de ansiedad es útil – puede permitirle estar más alerta o ser más cuidadoso; moviliza recursos y suele terminar poco tiempo después de que salga de la situación que la provocó. Pero, para muchas personas, la ansiedad no desaparece y empeora con el tiempo sin causas aparentes y se expresa como una opresión o dolor en el pecho, pesadillas, taquicardia, sudor en las manos o una sensación de que algo va o puede pasar pronto; en en algunos casos, puede incluso provocar miedo de salir de casa, por ejemplo. En esos casos la ansiedad se convierte en un problema y requiere un tratamiento que puede incluir una psicoterapia, el uso de fármacos, o ambos. Los trastornos de ansiedad se dividen en:

Crisis de pánico
La Crisis de pánico ocurre cuando se tiene sensaciones repentinas de terror sin un peligro aparente. La persona puede sentir como si estuviera perdiendo el control y puede presentar síntomas físicos, tales como:

  • Latidos rápidos del corazón(taquicardia)
  • Dolor en el pecho o en el estómago
  • Dificultad para respirar
  • Debilidad o mareos
  • Transpiración
  • Calor o escalofríos
  • Hormigueo o entumecimiento de las manos

Los ataques de pánico pueden ocurrir en cualquier momento, en cualquier lugar y sin previo aviso. La persona puede tener miedo de otra crisis y evitar los lugares en los que sufrió una crisis anteriormente. En algunos casos, el miedo domina su vida y no pueden salir de sus casas.

El trastorno de pánico es más común entre las mujeres que entre los hombres. Suele comenzar entre los adultos jóvenes. Algunas veces comienza cuando una persona se encuentra sometida a mucho estrés. La mayoría de las personas mejora con el tratamiento. La terapia puede demostrarle cómo identificar y cambiar los patrones de pensamiento antes de que lo conduzcan al pánico. Las medicinas también pueden serle de ayuda.

Fuente: NIH

 

Trastorno obsesivo-compulsivo

Las personas con trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), tienen pensamientos repetidos y angustiantes denominados obsesiones. Con el fin de intentar controlar estas obsesiones, las personas con TOC sienten una necesidad imperiosa de realizar rituales o comportamientos, llamados compulsiones.

Algunos ejemplos de obsesiones son el miedo a los gérmenes o el miedo a lastimarse. Entre las compulsiones se incluye lavarse las manos, contar, revisar una y otra vez las cosas o limpiar. Esos ritos y pensamientos interfieren en sus vidas diarias.

Los investigadores piensan que tal vez los circuitos cerebrales no funcionen adecuadamente en las personas con TOC. Esta condición tiene una tendencia familiar. Con frecuencia, los síntomas comienzan en la infancia o la adolescencia. Los tratamientos incluyen terapia, medicamentos o una combinación de ambos. Un tipo de terapia llamada terapia de comportamiento es especialmente útil para tratar esta condición.

Fuente: NIH

Trastorno de estrés postraumático

El trastorno de estrés postraumático (TEPT) es una enfermedad real. Puede sufrir de TEPT luego de vivir o ver eventos traumáticos como la guerra, huracanes, violaciones, abusos físicos o un accidente grave. El trastorno de estrés postraumático hace que se sienta estresado y con temor luego de pasado el peligro. Afecta su vida y la de la gente que le rodea.

El trastorno de estrés postraumático puede causar problemas como:

  • Flashbacks o el sentimiento de que el evento está sucediendo nuevamente
  • Dificultad para dormir o pesadillas
  • Sentimiento de soledad
  • Explosiones de ira
  • Sentimientos de preocupación, culpa o tristeza

El TEPT comienza en momentos diferentes dependiendo de la persona. Los síntomas de trastorno pueden empezar inmediatamente después del evento traumático y permanecer. Otras personas desarrollan síntomas nuevos y más serios meses o hasta años más tarde. El trastorno de estrés postraumático le puede afectar a cualquiera, incluso niños.

El tratamiento puede incluir terapia de conversación, medicinas o una combinación de ambas. El tratamiento puede tomar de seis a 12 semanas. Para algunas personas, puede ser más largo.

Fuente: NIH

 

Fobias

Una fobia es un temor fuerte e irracional de algo que representa poco o ningún peligro real.

Existen muchos tipos de fobias. La acrofobia es el temor a las alturas. La agorafobia es el temor a los lugares públicos y la claustrofobia es el temor a los espacios cerrados. Si se siente ansioso e inseguro de las situaciones sociales cotidianas, usted podría tener una fobia social. Otras fobias comunes incluyen los túneles, conducir en autopistas, el agua, volar, los animales y la sangre.

Las personas con fobias intentan evitar lo que les provoca miedo. Si eso no es posible, pueden sentir:

  • Pánico y miedo
  • Taquicardia, cuando el corazón late muy rápido
  • Falta de aire
  • Temblores
  • Un fuerte deseo de huir

En general, las fobias comienzan en la niñez o en la adolescencia y continúan durante la edad adulta. Las causas de las fobias no se comprenden bien todavía pero sí se sabe que a veces pueden ser hereditarias.

El tratamiento ayuda a la mayoría de las personas con fobias. Entre las opciones se encuentran medicamentos, psicoterapia o ambas.

Fuente: Medline Plus

 

Trastorno de ansiedad generalizada

¿Se siente extremadamente preocupado por todo lo que le pasa en la vida, aunque tenga poca o ninguna razón para estarlo? ¿Se siente muy ansioso con lo que tiene que lidiar durante el día? ¿Tiene miedo de que todo siempre salga mal?

Si es así, puede ser que tenga un trastorno de ansiedad llamado trastorno de ansiedad generalizada.

Fuente: NIMH