Fuente: Wikipedia

Mentalización significa en psicología y en psicoanálisis la «capacidad de interpretar el comportamiento propio o el de otros a través de la atribución de estados mentales».1 Aquí no se trata únicamente del comportamiento del otro, sino de las propias ideas acerca de sus creencias, sentimientos, actitudes, deseos, etc, que subyacen a la conducta. De alguna manera, mentalización significa poder “leer en el comportamiento lo que está pasando en la mente de otros”. Así mismo es posible comprender reflexivamente la propia experiencia y el propio actuar. El concepto de mentalización se apoya en la investigación de la Theory of Mind; fue acuñado por Peter Fonagy y Mary Target.

La mentalización presupone un entendimiento de la naturaleza de lo mental. Esto incluye el conocimiento de que la realidad solo está representada (figurada) en la mente, pero que las ideas en general no corresponden exactamente al mundo real.

La capacidad de mentalización comienza a desarrollarse en los primeros meses de vida: En una relación de apego seguro con los principales adultos significativos primarios se lleva a cabo un intercambio social. Esto permite al niño diferenciar cada vez mejor las emociones, entenderlas y controlarlas, así como dirigir su propia atención. En general, la capacidad básica para mentalizar se encuentra formada a partir de la edad de cuatro años. Fuente: Wikipedia