Fuente: APA Help Center, 2016

Probablemente, cuando comenzó sus sesiones de psicoterapia, el psicólogo trabajó con usted en la creación de objetivos y de una cronología general del tratamiento. Es recomendable que, en la medida que avanza, usted se pregunte si el psicólogo lo entiende, si el plan de tratamiento es lógico, y si siente que progresa.

La mayoría de las personas comienza a sentirse mejor luego de seis a doce sesiones. Si no comienza a ver señales de progreso, dígaselo al psicólogo. El psicólogo puede iniciar una conversación acerca de lo que se debe hacer. Si no lo hace, propóngaselo. Por ejemplo, usted puede preguntarle al psicólogo sobre posibles métodos alternativos de tratamiento. En ocasiones, hablar claramente con el psicólogo puede ser muy fortalecedor, especialmente porque éste, en vez de ofenderse por su planteamiento, será comprensivo e imparcial.

Tenga en cuenta que, en la medida que progresa la psicoterapia, usted pudiera sentirse más abrumado, enojado, triste o confundido que al inicio del proceso. Eso no quiere decir que la psicoterapia no está funcionando. Por el contrario, puede ser una señal de que el psicólogo le está obligando a confrontar verdades difíciles o a acometer la ardua tarea de hacer cambios. En tales casos, esas emociones fuertes son señal de crecimiento, no de estancamiento. Recuerde que las situaciones pudieran parecerle que empeoran antes de mejorar definitivamente.

Por supuesto, en algunos casos, la relación entre el paciente y el psicólogo no es tan buena como debería ser. El psicólogo debe estar dispuesto a resolver también ese tipo de problemas. Si le preocupa la forma en que el psicólogo diagnosticó sus problemas, podría ser útil una segunda opinión de otro psicólogo, siempre y cuando lo sepa el psicólogo con quien comenzó el tratamiento.

Si la situación no mejora, usted y el psicólogo podrían decidir que es hora de que comience a trabajar con otro psicólogo. No piense que es un problema personal. No se trata de usted, sino sólo de una falta de compenetración. Y como la alianza terapéutica es tan crucial para la efectividad de su psicoterapia, es necesaria una compenetración idónea.

Si decide cambiar, en vez de no visitar más la consulta de su psicólogo original, dígale a éste que no va a seguir el tratamiento y por qué. Un buen psicólogo le referirá a otro colega, le deseará buena suerte y le exhortará a no abandonar la psicoterapia simplemente porque no le fue bien en un primer intento. Hágale saber al nuevo psicólogo qué fue lo que no funcionó para garantizar una buena alianza terapéutica.

Fuente: APA Help Center, 2016